Saber que nadie te va a soltar la mano no tiene precio, ni hay que decirlo, es un pacto silencioso. Siempre supe que ibas a estar, jamás dudé de vos. Estoy orgullosa de tu lucha, de tu pelea, nunca dudé de vos. Me juego por ella porque confío en ella, y confío porque ella confía en mí. Ese es mi pacto. Mi pacto con vos está escrito en las estrellas, es más fuerte que la distancia y el tiempo, es un pacto que vence al destino. Entenderse con la mirada, esa expresión siempre me pareció tan trillada, vacía. Ahora veo que es un pacto implícito, lleno de sentido.

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